Argumentación del sueño y la realidad

¿ Como puedo saber que no estoy soñando ?

La cuestión sobre la que reflexionaremos tiene mucho que ver con la realidad, y si es real el mundo en el que vivimos. Lo que planteamos no es que el mundo exista o no, lo que planteamos es si existe tal y como es o si no es real y lo estamos soñando. Analizando la pregunta podemos ver que las dos palabras clave ( palabras más importantes) son saber y soñar.

El sueño son las manifestaciones que ocurren en la mente en forma de imágenes, sonidos, pensamientos, sensaciones que puede llegar a tener una persona mientras esta dormida. Y el saber es la certeza sobre algún conocimiento de la realidad. Hay bastantes diferencias entre el estado de sueño y la vigilia ( cuando estamos despiertos ) que parecen bastante notables, pero intentaremos saber con total certeza que no estamos soñando. Cuando estamos soñando vivimos una experiencia que parece real porqué en ella, aparecen algunos estímulos propios de nuestra realidad, pero cuando despertamos nos damos cuenta de que solamente era nuestra imaginación. Nos damos cuenta de esto porqué vivimos con más detalles que en el propio sueño y las sensaciones de estar vivos son más intensas.

Argumentos a favor de que no vivimos en un sueño

Lo que vivo ahora mismo es real según mis percepciones ( dadas por mis órganos sensitivos ) porqué todas las percepciones que puedo tener son mi realidad, totalmente diferente a la de un murciélago por ejemplo. Por lo tanto cuando sueño todo lo que sueño es real en mi imaginación.

En un sueño hay una serie de percepciones que son muy parecidas al mundo en el que vivo en acabar el sueño, pero sabemos que estamos soñando porqué el sueño llega a su fin y cambiamos de realidad. La realidad en la que vivimos tras acabar el sueño tiene más contenido, es más detallada y está más llena de todo tipo de emociones y sensaciones muy diferentes a las del sueño. Percibimos la realidad según los estímulos que recibimos gracias a los sentidos ( vista, olfato, tacto, oído, gusto ) y también hay una serie de sentimientos y emociones que también forman parte de nuestras percepciones.

Lo que percibimos se podría medir en la cantidad de información que nos llega de un medio externo y lo que pasa es que cuanta más información más real parece el entorno. Entonces, si soy ciego tengo menos información del mundo porqué me estoy perdiendo gran parte de los estímulos del mundo. Así que si el sueño tiene menos información que el estado de vigilia en el que nos encontramos al despertar, el mundo en el que vivimos tras el sueño es más real. Aunque esta serie de argumentos no serían una prueba ni mucho menos definitiva para saber que no estamos soñando.

Si hay una diferencia notable entre el sueño y lo que vivo ahora mismo mientras escribo esto es que la percepción del tiempo y del espacio esta presente en mi. Pero a diferencia de la realidad en un sueño parece que te llegan esos estímulos pero los del espacio y el tiempo no están presentes en esos instantes.

Conclusión

Como conclusión saco que tengo bastantes razones para pensar que ahora mismo vivo algo real. Pero creo que es muy complicado llegar a tener la certeza de ello ya que es algo muy incierto y complicado de dar una respuesta definitiva. Y no lo sabremos a no ser que lleguemos a percibir todas las realidades posibles para determinar si estamos despiertos o en un estado de sueño.

 

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